Beber café habitualmente es perjudicial.

por | Nov 2, 2016 | Alimentación. | 0 Comentarios

Existe una polémica en torno al café, la oscura bebida estimulante a la que tantas personas recurren en el planeta, algunos de forma temporal para superar la fatiga o el sueño, para mejorar su rendimiento físico o mental, y otros por una verdadera adicción llamada cafeinismo. En estos últimos, algunos receptores del cerebro han sido alterados por adaptarse a los efectos continuos de esta bebida y por eso en su ausencia, su sistema nervioso no funciona de forma normal y sienten una fuerte fatiga, pérdida de concentración, mal humor y hasta una ligera depresión. Esta adicción se puede superar mucho más fácilmente que otras, incluido el tabaquismo. Sin embargo, el desconocimiento de los efectos que puede ocasionar el consumo de café a largo plazo en la salud, hace que muchas personas sigan bebiendo a diario cantidades altas de café.

Un estudio hecho en Grecia demostró que el café hace aumentar factores inflamatorios.

Un estudio hecho en 2004 en Grecia, un país europeo donde el consumo de café es elevado, descubrió claramente que el café aumenta muchos de los factores que hacen aumentar la inflamación general del organismo, entre ellos, el Factor de Necrosis Tumoral alfa (TNF-alfa), la Interleukina 6, o la Proteína C Reactiva. Este aumento es linealmente dependiente de la dosis, cuanto más café, más aumentan, pero cuando empieza a notarse es a partir de 200 mililitros diarios. Esta inflamación en el cuerpo está relacionada con enfermedades cardiovasculares, que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos. Los consumidores habituales de café están más predispuestos a tener arritmias cardíacas, más colesterol y triglicéridos en sangre, y más tensión arterial que los que no consumen café.

La obesidad es otra de las causas de tener estos factores inflamatorios altos, algo independiente del consumo de cafeína. Pero se ha observado que el café está ligado a un adelgazamiento con su consumo prolongado. Esto no es algo saludable, se debe a que la cafeína acelera el metabolismo (se consume más energía) y al estrés que hace a la persona estar más activa.

Fuente: Estudio ATTICA

Una de las hormonas que el café hace producir de forma directa es el cortisol, llamado la hormona del estrés. El cortisol hace aumentar los niveles de azúcar en la sangre, lo cual nos da una fuente rápida de energía. Pero, tener dosis altas de cortisol a lo largo del tiempo produce efectos de supresión del sistema inmune. Todo eso nos hará más débiles ante enfermedades o infecciones en el futuro.

El café por otro lado, al ser un estimulante, acelera el ritmo cardíaco, y tiene la característica de que hace más estrechos los vasos sanguíneos que llevan sangre al cerebro (esto se llama vasoconstricción cerebral). Lo hace al unirse a los receptores de adenosina. Estos receptores se adaptan a la influencia de la cafeína para volverse resistentes, pero el café igualmente continúa disminuyendo el flujo de sangre hacia el cerebro. Si llega menos sangre, llega menos oxígeno a las neuronas. Si el café es consumido habitualmente, a lo largo de años puede notarse esta disminución de oxígeno a las neuronas, por ejemplo con la pérdida de agudeza mental o memoria.

Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19219847

El café promueve la eliminación del calcio a través de la orina. Esto es especialmente peligroso en personas de más edad o ancianos, haciendo bajar la densidad de sus huesos y con esto predisponiendo a la osteoporosis.

Fuente: http://ajcn.nutrition.org/content/74/5/569.full

Finalmente, el tostado ejercido en los granos del café hace que estos produzcan un tipo de sustancias llamadas benzopirenos, que son altamente cancerígenos. También están presentes en las carnes o verduras a la brasa pero en el café tostado es especialmente abundante.

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